Según se informó, en las últimas horas se registraron múltiples intimidaciones a escuelas, nueve de ellas en territorio cordobés, lo que encendió las alertas de las autoridades y derivó en una rápida intervención judicial y policial.
El ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, confirmó que el menor investigado formaría parte de una comunidad digital conocida como “True Crime Community” (TCC), en la que participaba activamente. Este dato generó especial preocupación, ya que se trata del mismo entorno virtual al que habría estado vinculado el autor del ataque ocurrido en un colegio de San Cristóbal, donde un estudiante murió y otros resultaron heridos.
Durante el procedimiento, las autoridades secuestraron en poder del adolescente un arma blanca que habría sido llevada a su escuela —cuya identidad se mantiene en reserva—, además de material relacionado con la fabricación de explosivos.
Por el momento, la causa se encuentra en etapa investigativa y bajo estricta reserva, mientras se intenta determinar el alcance de las amenazas y posibles conexiones con otros episodios recientes.
El caso vuelve a poner en foco el impacto de las comunidades digitales y la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención ante situaciones que puedan derivar en hechos de violencia dentro del ámbito escolar.