Un mensaje directo contra el negocio de las apuestas
El vicario de Pastoral, Munir Bracco, conmovió este
miércoles a la Cámara Alta con un discurso donde comparó la adicción al juego
con el consumo de drogas. “La camiseta de fútbol, que debería inspirar a los
niños, se convierte en publicidad de una droga”, lanzó al cuestionar los
sponsors de casas de apuestas en la indumentaria deportiva.
La cultura deportiva bajo amenaza
“Los chicos ya no disfrutan del fútbol, están pendientes de
cuánto ganan o pierden en una apuesta. Se está destruyendo la cultura deportiva
de los campeones del mundo”, aseguró.
Historias de familias quebradas
El sacerdote enumeró casos desgarradores: “Niños que roban a
sus padres, jubilados que dejan el sueldo entero, adolescentes que delinquen,
familias vulnerables que apuestan para llegar a fin de mes y terminan perdiendo
todo”.
Una advertencia sobre el futuro
Bracco también reveló haber sido testigo de suicidios
vinculados al juego. “Un solo peso no vale una vida. Por Dios, quedan familias
desgarradas y estuvimos ahí”, relató con crudeza.
Legisladores en la mira
El vocero cerró su exposición con un desafío a los
senadores: “La disyuntiva es dinero y destrucción o grandeza y control de daños.
Los legisladores tienen que elegir”.
Según Bracco, las casas de apuestas promueven un “falso
concepto de juego responsable” y fomentan una adicción que calificó como
“pandemia silenciosa”, con graves consecuencias para la vida, la libertad y la
cultura del esfuerzo en la sociedad argentina.