La concejal Cecilia Roffe, del bloque San Francisco Cambia, presentó una serie de iniciativas en el Concejo Deliberante destinadas a modificar distintos aspectos del sistema de fotomultas y mejorar, según planteó, tanto la seguridad vial como la transparencia para los vecinos.
Uno de los puntos centrales de su propuesta está relacionado con una particularidad que, a criterio de la edil, genera confusión entre los automovilistas: los semáforos que cuentan con cámaras para realizar fotomultas no poseen segunderos, mientras que aquellos que tienen cuenta regresiva no están controlados por cámaras.
Roffe consideró que esta situación cobra especial importancia durante la transición de la luz amarilla a la roja, ya que el conductor no dispone de una referencia temporal que le permita conocer cuánto falta para el cambio de señal. Esto, sostuvo, puede dar lugar a interpretaciones diferentes y eventualmente a sanciones que podrían evitarse con criterios uniformes.
Ante esta situación, propuso unificar el tiempo de duración de la luz amarilla en todos los semáforos de San Francisco e incorporar segunderos en los distintos cruces, incluyendo aquellos donde actualmente funcionan cámaras de fotomultas.
La iniciativa también apunta a modificar la manera en que los vecinos reciben las infracciones. Roffe solicitó que cada notificación incluya la totalidad de las pruebas disponibles, entre ellas el registro fílmico, para que el presunto infractor pueda conocer desde el primer momento los elementos que dieron origen a la multa.
Según explicó, esto permitiría evitar demoras innecesarias que pueden terminar afectando los plazos para realizar un descargo o acceder al beneficio previsto por pago voluntario.
En ese sentido, también propuso que la bonificación del 50% de la multa pueda mantenerse incluso después de que el vecino presente un descargo, evitando que ejercer su derecho a cuestionar una infracción implique automáticamente perder ese beneficio.
Para la concejal, el objetivo es establecer condiciones previsibles y equitativas para todos los conductores y evitar que existan diferencias entre un semáforo y otro.
“La seguridad vial no tiene que ser una excusa para generar mecanismos que perjudiquen a los vecinos por falta de información o criterios poco claros”, concluyó Roffe.