La investigación por el grave estado de salud de un bebé de Balnearia sumó en las últimas horas el testimonio de su abuela, quien salió públicamente en defensa de la madre del recién nacido y formuló fuertes acusaciones contra la pareja de la joven.
El pequeño, de apenas 28 días de vida, permanece internado en el Hospital de Niños de Córdoba, mientras la Justicia intenta determinar qué ocurrió y establecer eventuales responsabilidades. En el marco de la causa fueron detenidos la madre, Brisa Mansilla, y Darío Fabián Bustos, pareja de la mujer.
Laura, abuela del bebé, aseguró en declaraciones televisivas que su hija no habría participado de una agresión contra el niño y apuntó directamente contra Bustos. Se trata, por el momento, de la versión brindada por la familiar mientras avanza la investigación judicial.
“Lo vio moradito”
La mujer reconstruyó el momento en el que, según su relato, comenzaron a advertir la gravedad de la situación. Explicó que su hija trabajaba y que el bebé había quedado al cuidado del hombre en la vivienda familiar de Balnearia.
Al regresar a la casa, Mansilla habría intentado besar a su hijo y notó que presentaba una apariencia que la preocupó.
“Llegó, le quiso dar un beso al bebé, lo vio moradito y le preguntó qué le había pasado”, relató la abuela en declaraciones a El Doce.
Según Laura, Bustos habría respondido que el pequeño “estaba haciendo fuerza”. La abuela también afirmó que el hombre inicialmente se habría opuesto a que buscaran atención médica porque consideraba que el cuadro iba a mejorar.
Ante la preocupación por el estado del recién nacido, la familia finalmente buscó asistencia sanitaria. El bebé terminó siendo trasladado y permanece internado en Córdoba.
La abuela respaldó a su hija
Durante su testimonio, Laura sostuvo que su hija atravesó el embarazo prácticamente sola y aseguró que Bustos ponía en duda que fuera el padre del bebé.
“Mi hija estaba enamorada y nunca pensó que iba a ser capaz de hacerle algo así”, expresó.
También rechazó versiones que vincularían a Mansilla con el consumo de drogas o con situaciones de violencia hacia sus otros hijos, de 10 y 12 años, quienes actualmente se encuentran al cuidado de la abuela.
“Mi hija nunca consumió”, afirmó Laura, y aseguró que la joven tampoco ejerció violencia contra los otros menores.
Mientras el bebé continúa bajo atención médica, la causa permanece en manos de la Justicia, que deberá reconstruir las circunstancias en las que se produjeron las lesiones y determinar las responsabilidades de las personas investigadas.