La Municipalidad de San Francisco avanza con una nueva modalidad para renovar la señalización horizontal de las calles de la ciudad. En sectores de importante circulación comenzó a utilizarse pintura termoplástica, un material que promete una mayor resistencia y durabilidad frente al tránsito cotidiano.
Los trabajos están a cargo del Área de Señalización, dependiente de la Secretaría de Infraestructura, y comprenden la renovación de sendas peatonales, lomos de burro, badenes y otras demarcaciones sobre la calzada.
Actualmente, las intervenciones pueden observarse en distintos sectores del Centro Cívico, sobre bulevar 9 de Julio y en otros puntos que se van incorporando de acuerdo con la planificación municipal.
¿Qué diferencia tiene con la pintura tradicional?
A diferencia de la pintura convencional, el material termoplástico debe ser calentado antes de colocarse sobre la calzada. Este procedimiento permite conseguir una fuerte adherencia al pavimento y una terminación de alta visibilidad.
El coordinador del Área de Señalización, Cristián Oggero, explicó que se trata de un producto especialmente diseñado para resistir el tránsito vehicular, el desgaste y las diferentes condiciones climáticas.
Según indicó, una de sus principales ventajas es que permite conservar durante más tiempo la visibilidad de las demarcaciones, especialmente en aquellos puntos de la ciudad por donde circula diariamente una importante cantidad de vehículos.
Para realizar los trabajos, el municipio utiliza equipamiento específico que permite fundir el producto y conservarlo a la temperatura necesaria hasta el momento de su colocación. Posteriormente, una máquina aplicadora distribuye el material de manera uniforme sobre la superficie.
Priorizarán los sectores de mayor circulación
La incorporación del termoplástico se realizará de manera progresiva. La planificación contempla especialmente arterias principales, lugares con elevado tránsito vehicular y peatonal, inmediaciones de establecimientos educativos, instituciones y espacios públicos.
También se tendrán en cuenta los pedidos y reclamos que llegan al municipio relacionados con la necesidad de renovar determinadas demarcaciones.
Oggero aclaró que no puede establecerse una cantidad exacta de años de duración del material, ya que su vida útil dependerá de factores como la intensidad del tránsito, las condiciones del pavimento, el clima y el mantenimiento. Sin embargo, destacó que presenta una mayor duración que la pintura tradicional.
El clima también condiciona los trabajos
La aplicación requiere además una preparación previa de la superficie. El pavimento debe encontrarse limpio y seco para conseguir una correcta adherencia.
Por este motivo, las condiciones meteorológicas juegan un papel importante: la presencia de humedad o lluvia puede afectar el resultado y obligar a postergar las tareas.
Desde el municipio remarcaron que mantener visibles las sendas peatonales y las advertencias sobre lomos de burro y badenes resulta fundamental para ordenar la circulación, anticipar las maniobras de los conductores y brindar mayor seguridad a los peatones.