El juicio por la muerte de Yuliana Chevalier tiene este miércoles un nuevo capítulo en los tribunales de San Francisco. El debate contra Alejandro Omar Lovera, expolicía y pareja de la joven al momento del hecho, se retomará luego del cuarto intermedio dispuesto la semana pasada.
La expectativa está puesta principalmente en la exposición de la defensa oficial de Lovera, a cargo de Marcela Beccaria, quien había solicitado tiempo para analizar y responder el planteo formulado durante la audiencia anterior por la fiscal de Cámara Consuelo Aliaga.
La representante del Ministerio Público Fiscal introdujo la figura procesal de “hecho diverso” y planteó una nueva calificación legal: homicidio doblemente calificado por el vínculo y mediando violencia de género. Además, solicitó que Lovera sea detenido ante la existencia, según su postura, de riesgo de fuga.
El abogado querellante de la familia Chevalier, Mauro Gómez, acompañó los planteos realizados por la Fiscalía.
Frente a esta situación, la defensora solicitó un cuarto intermedio para preparar su respuesta, que fue concedido por el juez Guillermo Rabino.
De esta manera, la audiencia de este miércoles aparece como una instancia decisiva. Tras escuchar a la defensa, la Justicia deberá pronunciarse sobre los planteos realizados y determinar cómo continuará el proceso contra Lovera.
Una causa que lleva nueve años
Yuliana Chevalier tenía 20 años cuando murió durante la madrugada del 18 de agosto de 2017, tras recibir un disparo en una vivienda de calle Pasteur al 1600 de San Francisco.
Lovera fue detenido en los primeros momentos de la investigación, aunque semanas más tarde recuperó la libertad. Desde entonces, la causa atravesó diferentes instancias, apelaciones y cambios en las hipótesis y calificaciones jurídicas.
El expediente llegó finalmente a juicio bajo la figura de homicidio culposo, pero el planteo realizado ahora por la Fiscalía podría modificar sustancialmente el rumbo del proceso.
Durante todos estos años, la familia y allegados de Yuliana rechazaron la hipótesis del suicidio y reclamaron que su muerte fuera investigada como un femicidio.
Este miércoles, nueve años después del hecho, la causa vuelve a tener una jornada determinante en los tribunales de San Francisco.