La Justicia de San Francisco condenó este jueves 8 de octubre a prisión perpetua a los tres acusados por el crimen de Aralí Vivas, la niña de 8 años que fue víctima de abuso sexual y asesinato en la localidad cordobesa de Brinkmann.
Los condenados son Rocío Milagros Rauch, madre de la pequeña; Ezequiel Matías Simeone, pareja de la mujer y padrastro de Aralí; y Cristian Hernán Varela, allegado a ambos.
La sentencia fue dictada por la Cámara del Crimen de San Francisco, luego de un proceso judicial que comenzó el 22 de septiembre y se desarrolló a puertas cerradas, con la participación de jurados populares.
Según trascendió, Simeone y Varela fueron declarados culpables por unanimidad, mientras que la responsabilidad penal de Rauch fue determinada por mayoría. La madre fue condenada como partícipe necesaria.
Un crimen que conmocionó a toda la región
El caso salió a la luz el 2 de noviembre de 2024, cuando el cuerpo de Aralí fue encontrado en una vivienda de calle Caseros, en Brinkmann, luego de un incendio.
Las pericias determinaron que la niña ya había fallecido antes de que comenzaran las llamas. La autopsia reveló un traumatismo de cráneo y lesiones compatibles con abuso sexual.
La investigación estableció que el incendio fue intencional y habría sido provocado para ocultar las evidencias del crimen.
Durante el juicio declararon testigos, profesionales médicos y peritos. La fiscal de Cámara, Consuelo Aliaga Díaz, solicitó la prisión perpetua para los tres acusados, mientras que las defensas reclamaron absoluciones.
Reclamo de justicia y cuestionamientos a organismos de protección
La sentencia representa un momento decisivo para los familiares de Aralí, quienes desde el comienzo reclamaron la pena máxima para los responsables.
Sin embargo, el caso también abrió interrogantes sobre las actuaciones previas de los organismos encargados de proteger a la niña y a sus hermanos.
Familiares y allegados reclamaron que se investiguen posibles fallas u omisiones de las instituciones que debían intervenir ante situaciones de vulnerabilidad.
Los fundamentos de la sentencia serán dados a conocer el próximo 30 de octubre, cuando el tribunal explique los argumentos jurídicos que sustentaron las condenas.
El crimen de Aralí Vivas, que provocó una profunda conmoción en Brinkmann, San Francisco y toda la región, llega así a una instancia judicial fundamental, aunque todavía permanecen abiertos los reclamos por las posibles responsabilidades institucionales.