La medida fue acordada entre la firma y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) local y contempla la interrupción de actividades durante tres jornadas por mes entre junio y agosto. Según explicaron desde el gremio, el entendimiento permitió evitar la aplicación de un Procedimiento Preventivo de Crisis que la compañía había solicitado ante las autoridades laborales.
El acuerdo establece que las suspensiones alcanzarán únicamente a tres lunes de cada mes y que los trabajadores percibirán por esas jornadas el 75% de sus haberes en carácter no remunerativo. Además, se garantizó el pago completo del aguinaldo y de adicionales convencionales como antigüedad y presentismo.
La situación de la empresa se encuentra vinculada a una fuerte caída de la demanda de producción nacional, en un contexto marcado por el crecimiento de las importaciones de amortiguadores. Durante los últimos meses, la firma ya había reducido su plantilla mediante la desvinculación de trabajadores contratados y la implementación de retiros voluntarios.
Como parte del acuerdo también se incluyó una recomposición salarial para el personal de la planta. Se estableció un incremento acumulativo del 2,5% mensual para junio, julio y agosto, lo que permitirá una mejora cercana al 8% al finalizar el trimestre.
Desde la UOM destacaron que el convenio contempla una cláusula de estabilidad laboral durante el período acordado, impidiendo despidos mientras se mantenga vigente el esquema de suspensiones.
Respecto al panorama general de la actividad metalúrgica en San Francisco, señalaron que la situación varía según el sector productivo. Mientras las empresas vinculadas al agro mantienen niveles de actividad sostenidos, otras industrias orientadas al mercado interno continúan afectadas por la retracción económica y la caída del consumo.