La investigación por las graves lesiones sufridas por un bebé de Balnearia sumó nuevos elementos luego de que sus padres fueran indagados por la Justicia. Ambos reconocieron consumo de drogas y ahora la Fiscalía busca determinar cómo se produjeron los golpes que llevaron al pequeño a permanecer internado en estado crítico.
Este martes declaró ante el fiscal de Morteros, Francisco Paygés, el padre del niño. La madre ya había sido indagada anteriormente. Los dos permanecen detenidos e imputados por lesiones graves calificadas y respondieron preguntas vinculadas con las circunstancias que rodearon el episodio.
Según los elementos incorporados hasta el momento a la causa, uno de los aspectos bajo análisis es la presencia de cocaína detectada en el organismo del bebé. La hipótesis que surge de la investigación es que la sustancia habría ingresado al cuerpo del niño a través de la lactancia, tras el consumo de la madre.
Las declaraciones realizadas por los progenitores serán cotejadas ahora con los informes médicos y las restantes pruebas reunidas durante la pesquisa.
Buscan reconstruir cómo se produjeron las lesiones
El bebé tenía apenas 28 días cuando debió ser hospitalizado. Los estudios médicos determinaron que presentaba lesiones compatibles con golpes, entre ellas un traumatismo de cráneo y una fractura en un omóplato.
Una de las principales tareas de la Fiscalía será establecer quién provocó esas lesiones y en qué circunstancias ocurrieron. Por el momento, la investigación mantiene bajo análisis la posible intervención de ambos progenitores.
La pesquisa habría permitido descartar la participación de terceras personas, por lo que la reconstrucción de lo sucedido continúa centrada en los padres.
Mientras avanza el expediente judicial, los hermanos del pequeño permanecen al cuidado de su abuela materna en Balnearia, de acuerdo con las medidas dispuestas por los organismos de protección correspondientes.
El bebé recibió el alta y quedó con una familia de acogimiento
En paralelo a la investigación judicial, el estado de salud del niño mostró una evolución favorable. Tras haber permanecido internado en el Hospital de Niños de Córdoba, recibió el alta médica el viernes 2 de octubre.
El pequeño había sido atendido inicialmente en el Hospital Iturraspe de San Francisco. Posteriormente fue derivado al Hospital Materno Neonatal y finalmente trasladado al Hospital de Niños debido a la gravedad de su cuadro.
Aunque inicialmente su estado era crítico, evolucionó favorablemente con el paso de los días. Dejó de necesitar asistencia respiratoria, no presentó daño ocular y mantuvo actividad cerebral pese a las lesiones sufridas.
Después del alta hospitalaria, el bebé quedó bajo el cuidado de una familia de acogimiento en la ciudad de Córdoba, en el marco del programa Más Familias de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf).
La causa continúa en manos de la Fiscalía de Morteros, que deberá analizar las declaraciones de los padres junto con las pericias y demás evidencias para determinar responsabilidades en las lesiones sufridas por el niño.