Dueño de una personalidad única y alejado durante gran parte de su carrera de los medios de comunicación tradicionales, Solari construyó una trayectoria artística que trascendió generaciones. Su nombre quedó para siempre ligado a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, banda que se transformó en un fenómeno cultural sin precedentes en Argentina.
Junto al guitarrista Skay Beilinson, lideró un proyecto musical que desafió las reglas de la industria y logró convocar multitudes sin necesidad de una fuerte exposición mediática. Las canciones de Los Redondos se convirtieron en himnos para miles de seguidores que encontraron en sus letras una identidad propia.
Tras la separación de la banda en 2001, el músico continuó su camino junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, manteniendo intacto el vínculo con su público y protagonizando recitales multitudinarios en distintos puntos del país.
Su último concierto tuvo lugar en marzo de 2017 en Olavarría, en una presentación histórica que reunió a cientos de miles de personas. Con el avance de la enfermedad, el artista se fue alejando de los escenarios hasta confirmar su retiro definitivo años más tarde.
La noticia de su fallecimiento generó una inmediata repercusión en el ámbito cultural y artístico, donde colegas, músicos y seguidores comenzaron a expresar su despedida a quien fue considerado una de las voces más representativas del rock argentino.
Con una obra que marcó a varias generaciones y una influencia que trascendió el mundo de la música, el legado del Indio Solari permanecerá como una de las páginas más importantes de la cultura popular argentina.