El episodio tuvo lugar en las inmediaciones del Centro de Salud del barrio San Roque. Una asistente social y una enfermera se dirigían a realizar una visita domiciliaria cuando fueron interceptadas por un individuo armado con un cuchillo, quien las amenazó y les sustrajo un teléfono celular.
Desde la Dirección del S.A.M.CO Frontera manifestaron su solidaridad con las trabajadoras afectadas y expresaron su más profundo rechazo ante este lamentable hecho, que consideraron “un atentado contra quienes diariamente se desempeñan al servicio de la comunidad”.
A pesar del difícil momento vivido, la institución reafirmó su compromiso con la salud pública y aseguró que continuará brindando atención con la misma vocación de servicio que los caracteriza.
“El trabajo que realizamos cada día merece el respeto y la protección de toda la comunidad”, señalaron en el comunicado. Además, invitaron a la sociedad a sumarse al pedido de justicia ante las autoridades correspondientes, con el objetivo de prevenir nuevos episodios de violencia.
“Solo con la unión y el compromiso de todos lograremos que estos hechos no se repitan”, concluye el mensaje difundido por la dirección del SAMCO Frontera.