Familiares de un interno que fue trasladado desde la cárcel de San Francisco hacia un establecimiento penitenciario de Río Cuarto manifestaron su preocupación por la situación que estaría atravesando el detenido desde su llegada al lugar.
De acuerdo con el relato de sus allegados, el hombre permaneció detenido durante aproximadamente tres años en la cárcel de San Francisco. Allí habría solicitado un cambio de pabellón, aunque finalmente se resolvió su traslado a la ciudad de Río Cuarto.
Según denuncia la familia, los inconvenientes habrían comenzado apenas ingresó al nuevo establecimiento. Sostienen que el interno habría sido agredido por personal penitenciario y posteriormente alojado en un sector de aislamiento junto a otro preso que también presentaría golpes.
Los familiares afirman que ambos llevan varios días en esa situación y denuncian serias restricciones en el acceso a elementos básicos. En un mensaje difundido a través de redes sociales, aseguran que los internos se encontrarían golpeados y lastimados y que habrían permanecido sin acceso adecuado a agua, comida, colchones y frazadas.
La preocupación se incrementó luego de que, durante la jornada de ayer, un familiar lograra comunicarse con el detenido. Según relató posteriormente, el interno le habría manifestado que continuaban restringiéndole fuertemente el acceso al agua y que seguía junto al otro preso bajo una situación que la familia describe como de “castigo”.
Siempre de acuerdo con la versión de los allegados, los detenidos sostienen que no protagonizaron ningún episodio que explicara esa medida y que las presuntas agresiones se habrían producido inmediatamente después de su ingreso al establecimiento de Río Cuarto.
Ante esta situación, la familia comenzó a difundir públicamente el caso y solicitó la intervención de las autoridades penitenciarias y de organismos de Derechos Humanos. El pedido apunta a que puedan ingresar al establecimiento, entrevistarse con los internos y constatar tanto su estado físico como las condiciones en las que permanecen alojados.
Los familiares también reclaman que se garantice el acceso al agua, alimentación y atención médica en caso de que resulte necesaria, además de que se esclarezcan las circunstancias en las que se habría producido el presunto maltrato.
Por el momento, las situaciones descriptas corresponden a la denuncia realizada por familiares y a lo que, según ellos, habría manifestado el propio detenido durante las comunicaciones mantenidas desde la cárcel. Los hechos no fueron constatados de manera independiente.