Las medidas se enmarcan en la Ordenanza N.º 5008, que establece una serie de restricciones destinadas a preservar la seguridad vial, la salubridad pública, la convivencia urbana y el bienestar de los animales.
Uno de los puntos centrales de la normativa es la prohibición de mantener equinos, establos, corrales o remates feria a menos de 200 metros de sectores urbanizados o loteados de San Francisco.
La ordenanza establece algunas excepciones para instalaciones destinadas a la práctica de actividades hípicas deportivas. En esos casos, la permanencia de caballos está permitida siempre que se respeten las condiciones higiénico-sanitarias exigidas y la actividad no ocasione molestias a los vecinos.
Qué ocurre cuando encuentran un animal suelto
El Departamento de Control de Medio Ambiente está facultado para retirar de la vía pública a los animales que se encuentren sueltos, independientemente de que se conozca o no la identidad de sus propietarios.
Una vez retirados, son trasladados a espacios acondicionados para permanecer de manera transitoria hasta que se resuelva su situación.
En caso de detectarse animales alojados en instalaciones no autorizadas, los responsables cuentan con un plazo de 30 días para retirarlos. Cumplido ese período, pueden aplicarse las clausuras o sanciones previstas.
Multas y gastos para recuperar los animales
La recuperación de un equino o bovino retirado de la vía pública implica para su propietario el pago de una multa equivalente a 30 unidades de multa.
A ese monto se suman otras 10 unidades por cada día que el animal permanezca bajo manutención, además de los gastos correspondientes a eventuales daños o perjuicios ocasionados.
Si el propietario vuelve a cometer la infracción, las sanciones económicas se duplican de manera automática y progresiva.
Por otra parte, cuando un animal no es reclamado dentro de los 10 días hábiles posteriores a su retiro, la normativa contempla la posibilidad de que el Municipio lo ofrezca en donación a entidades de bien público, de acuerdo con las condiciones establecidas.
Desde el gobierno municipal señalaron que los controles buscan reducir los riesgos que genera la presencia de animales sueltos y, al mismo tiempo, garantizar condiciones adecuadas para su cuidado. En ese sentido, solicitaron a los propietarios respetar las disposiciones vigentes y adecuar la tenencia de equinos a los requisitos establecidos por la ordenanza.