Una noche que prometía nostalgia, música y recuerdos de otras décadas terminó convertida en una escena difícil de comprender. Un hombre de 54 años murió durante una fiesta en Studio Theater, en la ciudad de Córdoba, y, según el testimonio de una asistente, el evento continuó mientras intentaban reanimarlo.
El episodio ocurrió durante la madrugada del domingo en la fiesta “Volver a los 80s y 90s”. De acuerdo con el parte policial citado por Perfil Córdoba, el aviso de la emergencia quedó registrado a las 00:51.
El hombre sufrió una descompensación, perdió el conocimiento y recibió maniobras de RCP. Personal del servicio de emergencias 107 acudió al lugar y posteriormente constató su fallecimiento.
Pero uno de los aspectos que mayor conmoción generó fue lo que habría sucedido alrededor de la emergencia.
Una asistente relató que la música no se detuvo y la barra siguió atendiendo mientras se realizaban las maniobras de reanimación. También aseguró que inicialmente todo ocurrió a la vista del público y que posteriormente colocaron un biombo para separar el sector.
Tras el fallecimiento intervino un médico constatador, que no extendió el certificado de defunción. Esto motivó la participación de Policía Judicial. El cuerpo permaneció dentro del establecimiento hasta después de las 4 de la madrugada, cuando fue retirado por los peritos.
Personal de la Dirección de Espectáculos Públicos llegó alrededor de las 3 de la mañana y ordenó desalojar el lugar. La evacuación comenzó aproximadamente a las 3:15. Según el testimonio recogido por Perfil, conocidos de la asistente señalaron que la música se habría detenido recién cerca de las 3:40.
La causa del fallecimiento todavía no fue determinada oficialmente.
La paradoja de una noche que siguió de fiesta
Hay una ironía difícil de ignorar: una celebración organizada para revivir “épocas inolvidables” terminó dejando una escena que muchos de los presentes seguramente preferirían olvidar.
Mientras una persona luchaba por su vida y luego permanecía fallecida dentro del establecimiento, alrededor —siempre de acuerdo con el testimonio publicado— seguían la música y la actividad de la barra.
No hace falta agregar demasiado para dimensionar lo ocurrido. La fiesta tardó horas en detenerse; una vida, apenas minutos en apagarse.