El juicio por el crimen de Aralí Vivas, la niña de 8 años de Brinkmann que fue encontrada sin vida en su vivienda incendiada, avanza hacia una instancia decisiva. Este jueves 8 de octubre continúa el debate judicial en la ciudad de San Francisco, donde tres personas enfrentan acusaciones que podrían derivar en condenas a prisión perpetua.
En el banquillo de los acusados se encuentran Rocío Milagros Rauch, madre de la víctima; Ezequiel Matías Simeone, quien era pareja de la mujer; y Cristian Hernán Varela, amigo de Simeone. Los tres permanecen detenidos en la ciudad de Córdoba mientras se desarrolla el proceso.
La audiencia de este jueves contempla la recepción de una declaración testimonial que había quedado pendiente. Una vez concluida esa instancia, se espera que las partes presenten sus alegatos, en los que expondrán sus conclusiones sobre las pruebas incorporadas durante el juicio.
Por el momento, no existe una fecha confirmada para conocer el veredicto, ya que la posibilidad de que se dicte sentencia durante esta jornada dependerá del desarrollo y la duración de las exposiciones.
Un crimen que conmocionó a Brinkmann
El caso generó una profunda conmoción en la comunidad de Brinkmann. La niña fue hallada muerta en el interior de su casa, donde se había producido un incendio que, según la investigación, fue provocado intencionalmente para intentar ocultar lo sucedido.
Las pericias también revelaron indicios de abuso sexual previo al asesinato, elementos que dieron lugar a una investigación penal encabezada por el fiscal de Instrucción de Morteros, Francisco Paygés.
La causa llegó a juicio con graves imputaciones vinculadas al abuso sexual con acceso carnal agravado y al homicidio calificado. Entre los agravantes considerados figuran el vínculo con la víctima, la convivencia preexistente, la intervención de varias personas, la violencia de género y la finalidad de cometer u ocultar otro delito.
En el caso de Simeone, se suma además la acusación por el incendio de la vivienda.
La prisión perpetua, entre las posibles penas
Los delitos atribuidos a los imputados contemplan la posibilidad de una condena a prisión perpetua, siempre que el tribunal considere acreditadas las acusaciones formuladas por la fiscalía.
El juicio se lleva adelante con la participación de jurados populares y bajo la modalidad de puertas cerradas, debido a las características de los delitos investigados y la necesidad de resguardar aspectos sensibles de la causa.
Con la etapa de testimonios próxima a finalizar, la atención se concentra ahora en los alegatos y en la posterior resolución judicial que determinará la responsabilidad penal de cada uno de los acusados por el crimen de Aralí Vivas.