Los animales eran parte del entorno barrial y recibían cuidados por parte de vecinos y rescatistas independientes, quienes al tomar conocimiento de lo ocurrido iniciaron un fuerte reclamo para que el caso no quede impune.
Según se pudo saber, la causa se encuentra actualmente en manos de la Justicia y avanza bajo secreto de sumario, por lo que no trascendieron detalles oficiales sobre la mecánica del hecho. No obstante, fuentes vinculadas a la investigación indicaron que habría personas de la misma localidad imputadas en el marco del expediente.
En paralelo, vecinos y turistas que frecuentan la zona señalaron que los perros habrían sido atacados por residentes del lugar, versión que forma parte de los testimonios incorporados a la causa y que deberá ser corroborada en el avance de la investigación.
La noticia generó una profunda indignación en la comunidad y en organizaciones proteccionistas, que rápidamente comenzaron a difundir el caso a través de redes sociales para visibilizar lo sucedido y exigir respuestas.
“Eran perros queridos, cuidados por todos. No merecían este final”, expresaron desde el grupo de rescatistas independientes que sigue de cerca el avance de la causa.
En este contexto, se multiplican los pedidos para que la investigación avance con celeridad y se determinen responsabilidades. Además, reiteraron la necesidad de reforzar las políticas de protección animal y sancionar con firmeza este tipo de hechos.
Mientras tanto, la comunidad permanece movilizada bajo una consigna clara: Justicia por Negro y Rubio.