La detención se concretó el pasado 10 de enero, en el marco de un allanamiento realizado en una vivienda ubicada sobre calle Juan Díaz de Solís, donde personal policial secuestró cinco teléfonos celulares, una importante cantidad de chips y anotaciones en cuadernos y papeles, considerados elementos de interés para la causa.
Según confirmaron fuentes judiciales, la principal hipótesis que se investiga es que la mujer cumplía el rol de “recaudadora” dentro del entramado delictivo, siendo la encargada de recibir el dinero obtenido a través de las estafas telefónicas y canalizarlo mediante distintas cuentas digitales.
De acuerdo a la información recolectada hasta el momento, la sospechosa habría adquirido o utilizado cuentas de billeteras virtuales pertenecientes a personas en situación de vulnerabilidad o con problemas de adicciones, las cuales eran empleadas para desviar y ocultar el rastro del dinero proveniente de las maniobras fraudulentas.
Los dispositivos electrónicos y la documentación incautada están siendo peritados y analizados por los investigadores, con el objetivo de identificar a otros posibles integrantes de la organización y determinar el alcance real de las estafas, que podrían tener ramificaciones fuera de la ciudad.
La causa continúa en plena etapa investigativa y no se descartan nuevas detenciones en los próximos días, a medida que avance el análisis del material secuestrado.