Todo comenzó tras la denuncia de la víctima, quien alertó sobre la sustracción de su dispositivo mientras se desarrollaba la fiesta. A partir de allí, personal policial inició una rápida investigación que permitió localizar el aparato mediante el rastreo de una cuenta de Gmail vinculada al equipo.
Según trascendió, la ubicación señalaba un automóvil estacionado en las inmediaciones del salón donde se desarrollaba el evento. Los efectivos controlaron el vehículo e identificaron a un hombre y una mujer que se encontraban en el interior.
Durante el procedimiento, constataron que la pareja tenía en su poder el celular denunciado como robado, por lo que ambos fueron trasladados a sede policial y quedaron a disposición de la Justicia.