El caso tomó relevancia pública luego de que vecinos y comerciantes, que durante años colaboraron con el cuidado del animal, expresaran su dolor e indignación a través de las redes sociales. La repercusión también impulsó nuevas presentaciones ante la Justicia para que se determine si existió un hecho de maltrato animal.
Según trascendió, las primeras actuaciones se iniciaron a partir de una intervención realizada por personal de la Guardia Local, que acudió luego de un llamado alertando sobre el estado del animal. Posteriormente se sumaron otras presentaciones y testimonios que fueron incorporados al expediente.
Fuentes vinculadas a la causa señalaron que una de las hipótesis que se analiza apunta a una agresión ocurrida durante la noche del domingo en una zona céntrica de la ciudad. A partir de distintos elementos reunidos en la investigación, los pesquisas intentan reconstruir los movimientos de la perra y establecer qué sucedió en las horas previas a su muerte.
En este contexto, se solicitó el relevamiento de cámaras de videovigilancia públicas y privadas ubicadas en el sector donde habría ocurrido el episodio. Además, se busca localizar a personas que hayan transitado por la zona y puedan aportar datos relevantes para la causa.
Desde ámbitos vinculados a la protección animal remarcaron la importancia de que cualquier persona que cuente con imágenes, registros o información se comunique con las autoridades correspondientes, destacando que los testimonios pueden realizarse de manera reservada.
La investigación continúa bajo estricta reserva mientras la Fiscalía analiza las pruebas reunidas para determinar eventuales responsabilidades en un caso que conmocionó a gran parte de la comunidad sanfrancisqueña.