De acuerdo con información obtenida en el marco de la investigación, los primeros estudios determinaron que se trataba de un bebé de sexo masculino con alrededor de ocho meses de gestación, quien habría nacido con vida, descartándose la posibilidad de que se tratara de un feto inmaduro.
Uno de los aspectos que ahora buscan esclarecer los especialistas es el origen de las lesiones detectadas en el cuerpo del recién nacido. Los peritos intentan establecer si esos traumatismos fueron la causa directa de la muerte o si ocurrieron después del fallecimiento, una conclusión que será determinante para el futuro de la causa.
Con esos informes en sus manos, la fiscal de Delitos Complejos, Silvana Quaglia, definirá si mantiene la actual calificación o si corresponde modificarla hacia un delito más grave, como un presunto homicidio.
Mientras tanto, la investigación continúa con distintas medidas. Personal de Investigaciones sigue analizando cámaras de seguridad de la zona donde fue encontrado el bebé, sobre avenida Maipú al 2100, además de realizar cruces de información con hospitales, maternidades y otros centros de salud de la ciudad y la región, con el objetivo de identificar a los progenitores y reconstruir lo sucedido.