Con agujas, lanas y una enorme vocación de servicio, Beatriz se convirtió en una de las protagonistas de esta edición aniversario. Desde hace ocho años participa activamente confeccionando prendas destinadas a familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
“Esta campaña me pone muy feliz porque hago lo que verdaderamente siento: poder ayudar a los demás tejiendo”, expresó emocionada.
Su compromiso con las acciones solidarias no es nuevo. Durante años colaboró con la Cruz Roja hasta el cierre de la institución y luego continuó participando en diferentes espacios comunitarios, como el Grupo Lucía y campañas desarrolladas en la Escuela Río Negro. Cuando conoció “Al Frío le Ponemos Corazón”, encontró un nuevo lugar para canalizar su deseo de ayudar.
En esta tarea no está sola. Laura, su nuera, comparte la misma pasión por el tejido y la solidaridad. Juntas se acercaron semanas atrás al Superdomo para entregar las prendas confeccionadas durante el año, pero la experiencia terminó siendo mucho más que una simple entrega.
“Vinimos a traer prendas y nos quedamos. Ya son dos martes que venimos y verdaderamente es una maravilla. Es un placer compartir la tarde con todas ellas”, contó Beatriz, destacando el clima de compañerismo que encontró en el grupo.
Laura, por su parte, recordó que había participado de la campaña en sus primeros años, aunque luego debió alejarse por cuestiones laborales. Su regreso significó un reencuentro con una actividad que disfruta profundamente y que además le permite seguir aprendiendo junto a Beatriz, de quien heredó el amor por el tejido.
Más allá de la confección de prendas, ambas destacan el valor humano que se genera alrededor de la campaña. Beatriz disfruta especialmente compartir sus conocimientos con quienes recién comienzan. “Me gusta poder ayudar a quienes tienen menos experiencia. Realmente se forma una comunidad”, aseguró.
A diez años de su creación, “Al Frío le Ponemos Corazón” sigue sumando manos solidarias y construyendo redes de contención. Historias como la de Beatriz y Laura reflejan el verdadero espíritu de una iniciativa que, punto tras punto, abriga no solo con prendas, sino también con compromiso, generosidad y amor por los demás.