La Municipalidad de San Francisco incorporó una grúa propia con el objetivo de agilizar los procedimientos de tránsito, principalmente aquellos vinculados con los controles de alcoholemia que se realizan en distintos puntos de la ciudad.
La nueva unidad quedará a disposición de la Dirección General de Prevención y Movilidad Urbana y permitirá trasladar inmediatamente hasta el Depósito Municipal los vehículos que sean retenidos durante los operativos.
La incorporación representa un cambio en la modalidad utilizada hasta ahora. Ante un resultado positivo de alcoholemia y la posterior retención del rodado, el Municipio dependía en determinadas ocasiones de la disponibilidad de prestadores privados para concretar el acarreo.
Según se informó, esa situación podía provocar demoras de entre tres y cuatro horas, condicionando el desarrollo y la planificación de los controles.
Con la nueva grúa, el personal municipal podrá realizar el procedimiento de manera autónoma y disponer de la unidad en forma permanente.
Durante agosto se concretaron alrededor de diez traslados de vehículos, incluyendo aquellos realizados mediante grúas y otros que requirieron la intervención directa de agentes municipales.
“No depender de un vehículo tercerizado”
El director de Seguridad Vial y Defensa Civil, Carlos Gómez, señaló que una de las principales ventajas será contar con disponibilidad inmediata durante los procedimientos.
“Nos va a permitir no depender de un vehículo tercerizado que se necesita cuando llevamos a cabo los operativos de control de tránsito de alcoholemia”, explicó.
Además, indicó que la unidad posee un sistema de operación sencillo y podrá ser manejada directamente por trabajadores municipales.
El Municipio estima recuperar la inversión en un año
El intendente Damián Bernarte destacó que es la primera vez que la Municipalidad de San Francisco dispone de una grúa propia de estas características para el acarreo de vehículos en infracción.
“Esta grúa viene a complementar los servicios que presta la Municipalidad, realizado íntegramente por personal municipal, capitalizando al Estado Municipal con un nuevo vehículo”, expresó.
Bernarte vinculó la adquisición con el proceso de renovación del parque automotor municipal y aseguró que disponer de unidades propias repercute directamente en la prestación de los servicios.
El intendente también puso el foco en el aspecto económico de la incorporación. De acuerdo con las estimaciones municipales, la inversión realizada para comprar la grúa se amortizará aproximadamente en un año, tomando como referencia lo que se destinaba al alquiler del servicio a empresas privadas.
También retirará vehículos abandonados
Si bien tendrá un papel central durante los controles de alcoholemia, la utilización de la nueva grúa no quedará limitada a esos procedimientos.
La unidad podrá intervenir en otros operativos de tránsito que requieran el acarreo de rodados y también será destinada al retiro de vehículos abandonados en la vía pública.
De esta manera, el Municipio busca reducir los tiempos de respuesta, disminuir los gastos asociados a servicios tercerizados y ampliar la capacidad operativa de las áreas encargadas de tránsito, prevención y seguridad vial en San Francisco.