La sentencia fue dictada por el juez Carlos Ignacio Viramonte y surge a raíz de un siniestro ocurrido durante la madrugada del 25 de julio de 2025, cuando un vecino de San Francisco circulaba junto a su hija en dirección a Josefina a bordo de un Renault Sandero Stepway.
De acuerdo a la resolución judicial, al llegar a la altura del kilómetro 124,5 una tropilla de caballos irrumpió repentinamente sobre la calzada. Pese a intentar frenar y esquivar a los animales, el conductor terminó impactando contra uno de ellos, provocando importantes daños en el vehículo.
Tras el accidente, intervinieron efectivos policiales y personal de Seguridad Rural “Los Pumas”, quienes constataron la presencia de los equinos en la zona y las consecuencias materiales del choque.
Ante la negativa de la empresa concesionaria de reconocer los daños sufridos, el automovilista inició una demanda reclamando la reparación del vehículo, la privación de uso y el daño moral ocasionado por la situación vivida.
Durante el proceso, Corredores Viales sostuvo que la aparición de animales sobre la ruta constituía un hecho imprevisible y ajeno a su control, además de cuestionar distintos aspectos de la demanda. Sin embargo, el magistrado consideró acreditado el accidente y entendió que la empresa incumplió con su deber de seguridad hacia los usuarios que abonan peaje para circular por la traza.
En consecuencia, el fallo ordenó a la concesionaria abonar al demandante una suma total de $9.721.669, más los intereses correspondientes, marcando un antecedente relevante en materia de responsabilidad por la presencia de animales sueltos en rutas concesionadas.