Los menores se presentaron el martes ante las autoridades judiciales acompañados por sus madres. En esa instancia, el fiscal de Morteros, Francisco Payges, les comunicó formalmente la imputación.
Sin embargo, la investigación todavía no está cerrada. La Fiscalía continúa incorporando y analizando elementos para reconstruir con precisión cómo comenzó el episodio, establecer qué participación tuvo cada uno de los adolescentes y determinar si existieron otros involucrados.
En función de las pruebas que se incorporen al expediente, tampoco se descarta que la calificación legal pueda ser modificada o que se amplíen las imputaciones.
El violento episodio ocurrió durante la mañana del domingo, a la salida de un boliche. De acuerdo con el relato del comerciante, la situación comenzó en su puesto de comidas cuando decidió intervenir para separar a dos jóvenes que estaban peleando.
Según explicó posteriormente, al intentar frenar la agresión terminó convirtiéndose él mismo en el blanco del ataque. “Intervengo para decirle que deje de pegarle y es ahí cuando se armó en grande”, relató la víctima.
Como consecuencia de los golpes, el hombre sufrió lesiones que fueron consideradas graves y que dieron origen a la investigación judicial.
Una vez finalizadas las actuaciones correspondientes en la Fiscalía de Morteros, la causa será remitida al Juzgado Penal Juvenil, que deberá continuar con el proceso teniendo en cuenta que los tres imputados son menores de edad.